MensaG
26 septiembre 2006
Parecerá que hemos abandonado este blog pero no, no es tanto eso, tal vez no hemos escrito al respecto de lo que dice la descripción pero hemos estado publicando fotos de la apple Sara Sofía en Flickr, y eso muchas veces deja mayor testimonio que las palabras, las cuales de me han quedado cortas en más de una ocasión.
Las cosas en casa van bien... Frase hallable en cualquier bitácora, pero es cierto, las cosas en casa van bien, acaso porque lo difícil es provocar lo contrario, cuando en casa habita esa señorita especial que a todos hechiza, con esas sonrisas, esas palabras (a un pasito de ser legibles), esa intención de ayudar cuando nos ve barriendo o lavando los trastes, esa manera de reirse por nada, de protestar por mucho, de aceptar que tiene que aprender y que tiene padres que nos represivos pero que tiene más sentido común que ella.
O sea que han sido semanas de berrinches, rabietas, protestas por parte de Sara, pero no duran más de 10 segundos, se enoja, le pega al aire, se va, pero de inmediato regresa con una sonrisa, son todo olvidado (gran enseñanza, gran maestra) y sigue probando, experimentando, creando juegos donde otros verían orden obsesivo o sillas de madera.
También cómo pueden ir mal las cosas si Claudia está dando un paso luego de otro al ritmo preciso... ¿cómo explicarlo? Ayer fuimos a una conferencia de numerología y fue una gran oportunidad de reafirmar lo que, a través de otros sistemas, ya habíamos previsto, ya habíamos entendido, ya habíamos organizado, con respecto a nuestras individualidades y a los momentos en que cada uno, de esta triada que formamos, estamos. Y en su caso hay mucho aprendizaje, mucha sed de conciencia, mucho qué hacer... creo que será buen pretexto para hacer otros posts esa conferencia.
Y yo, yo vengo saliendo de una racha curiosa de reencuentros, de lecturas de mis viejos amigos que por viejos no vi durante años, pero que en un plazo de dos meses me los encontré por aquí, por allá, me hablaron, les hablé, y de pronto supe de todos de nueva cuentay de nueva cuenta estos hechos me dejaron una lección, un conocimiento, nada pasa porque sí, por eso es que la vida es movimiento: el conocimiento es incesante, sobre todo en la más aparente rutina, es ahí donde ocurren los grandes incendios... ah, algún día hablaremos de estas cosas, pequeña manzana, pequeña Sofía Sofía Sofía.
Bien, ya pasaron nuestros cumpleaños y llegaron ya Morrissey, Pearl Jam, Eros, Benny, María Daniela, Niña Pastori, Blow Up, Bajo California, What the bleep 2 y Los 400 Golpes a la casa, cuánto disfrute desde entonces, mezclándolo con la música celta y barroca que hemos revalorado desde que tu madre habla en términos musicoterapistas. Por cierto, ya tiene los 4 discos de Tassinari que ha sacado hasta el día de hoy, ya ves que la idea es sacar 11 de aquí al 2012, justo cuando tú cumplirás 7 años... wow, no puedo visualizarte de 7 años, aunque sí puedo visualizarte estudiando arquitectura, viendo la tele, saliendo de viaje sola, tocando el piano.
Oh virtuosa sapiencia...
-AlbEs-
Publicadas por los Espejel-Zamora a la/s 10:02 a.m. 1 comentarios
Un año dos meses
14 julio 2006
Creo que hay padres que no están lo suficientemente concientes de que un bebé es una persona pequeña, y como tal, tiene su propia individualidad. Mi hija me enseña cosas, me enseña a mirar, a redefinirme constantemente. Me enseña a no tener rencores, a investigar, a sonreir. Y me ha enseñado que, a sus 14 meses, tiene ya una personalidad, con sus propios gustos y molestias, con sus diversiones favoritas y las que nomás no le interesan, a pesar de que estas últimas sean las que hayan costado dinero. Ella, lo que prefiere hoy en día, son objetos pequeños que quepan en el garrafón vacío del agua, prefiere botellas pequeñas que hagan ruido, pelotitas de goma que sacamos de las máquinas de $1. Y le gusta comer, ah cómo le encanta comer, y todo lo aprovecha su organismo, está tan flaquita, pero es glotona, todo se come, sin cuestionar, además de que le fascina convidarnos, también ella nos da de lo suyo en la boca, no estira su manita con un pedazo, genralmente ya ensalibado, de pan o pescado. Y sí, empieza a ser chocoholic.
Quiero decir que estoy enamorado de esta persona pequeña.
Aunque ya me saque de quicio (no mucho, he de decirlo) con algunos "berrinches", la verdad es que todavía no entra en ese lenguaje de protestar por "rebeldía", cuando protesta es porque no tiene otra forma de decirlo, entonces hace algún berrinche, pone su cara de enojada aunque al siguiente segundo sonría. Cómo sonríe esta niña. Cómo es libre esta niña.
Ya intenta correr, ya hace travesuras explícitamente, ya tiene sus buenas anécdotas como ayer que jugó con el único juego de llaves de la casa que tenemos y lo dejó en el sofá y éstas se "hundieron" (escurrieron sería mejor verbo) por el único hoyo que tiene y fueron a dar hasta el forro de la base, esa tela que recubre la base de los sillones. No nos dimos cuenta y entonces las buscamos por horas, hasta que la-Claudia-smart empujó el sofá queriendo buscarlas por debajo y las escuchó como a lo lejos pero cerca, claro, estaban adentro del sofá, lugar impensable, sólo posible en la vida de los bebés.
Ya come de todo, es adicta al pescado.
Dialoga mucho, ella misma sabe que ya puede decir palabras porque cuando necesita algo y no le estamos haciendo caso, grita "mamá!" o "papá!", claro que cuando le pedimos que nos diga así no lo hace, y en general no articula palabras, mas que en los momentos de necesidad, que son pocos, seguramente se tardará más en hablar.
Y es aquí donde me entra la terrible imagen de unos padres que, en la misma situación, se preocupan porque su bebé no habla cuando "ya debería" según los parámetros pediátricos, y entonces lo llevan con algún terapeuta del lenguaje o especialistas así de prescindibles, cuando lo que sucede es que no se interesan (no porque no quieran sino porque no pueden) en lo que su hijo les comunica, no lo "leen", y yo que creo que, entre humanos, siempre nos estamos comunicando mensajes más allá de las palabras, y más allá de la edad, saber "leernos" atentamente los unos a los otros no es fácil, me parece que es una de esas grandes virtudes deseables y alcanzables.
Por eso me enamoro de mi hija, no por ser mi mejor escritura, mi máxima creación, todo lo contrario, es mi mejor libro, es la persona de la que más aprendo. Y es mi bebé porque tenemos ese vínculo padre-hija, pero ella es Sara, ella es ella, no mía, como su papá me gusta visualizarla cómo va creciendo libre y con cierta autonomía cada vez mayor, sin muchos "NO!" mas que los necesarios, porque creo que es una etapa donde es crucial no detenerle su sed de investigación, claro que si se trata de investigar metiendo los dedos en el enchufe eléctrico, pues ahí sí se recurren a los NO, pero en general puede investigar a sus anchas, con sus responsabilidades correspondientes, y su hermosa obediencia ya que no se mete donde le pedimos que no se meta: ella sabe que puede desordenar mis discos, pero respeta los botes de basura, la alacena donde están los trastes (que está a nivel del suelo, solo es cosa de abrir una puerta, ella se acerca pero no la abre), en fin.
Qué maravillosas mujeres viven conmigo.
Me enamoro de ellas, sin algún ardid intelectual de por medio, sin imagen de por medio, sin ego de por medio.
Me enamoro de ellas porque puedo ser un mejor hombre a su lado.
Formamos un triángulo exquisito, una trinidad de Hija-Madre-Padre, y ese espíritu santo que anda por ahí que es nuestra perrita que lleva varios meses de muerta. Otra gran femeninia, por cierto...
Si esto es ser mujeriego, creo que lo soy inevitablemente.
Acá abajo unas fotos de Sara Sofía del sábado pasado, tomadas por Aizha Yolitzma, una vieja amiga de la secundaria que, junto con otros amigos, volví a ver el fin de semana pasado, personas maravillosas todas, genios en verdad.
-AlbEs-
Publicadas por los Espejel-Zamora a la/s 11:36 a.m. 1 comentarios
Acapulco línea 3
01 mayo 2006

las relaciones son movimiento, no estoy seguro si son líneas continuas, pero se mueven, y su desplazamiento va siempre en función del uno y otro uno, no necesariamente un dos
yo estoy seguro que hoy como nunca antes, ella y yo vamos formando una línea uniforme, con objetivos claros y sed de mutación
(ese como nunca antes me es molesto, aclaro que siempre, invariablemente, me llega el entendimiento de cierto momento como un instante de ruptura, de cambio claro, una especie de intuición en relación con lo futuro... algo de verdad hay siempre en todo ello)
las líneas de la mano lo aclaran
y las líneas de nuestro propio mandala igualmente
las líneas de tu cuerpo, tibio y pequeño traducen el destino
tú eres destino, sofía, y hoy como nunca antes hay brisa marina, un mar melancólico tranquilo y edénico, no sólo por estar en la playa, realmente hay un motor bueno aquí, y en lo personal estoy contento, feliz de amarte tanto, de este encuentro
recordaba contigo en el autobús la canción "la primavera", te la canté y reíste, mostrando tus ocho dientitos (¿dientitos o dientecitos?) al sol, mientras llegábamos a guerrero
y ella dormía, los puentes de afuera se trazaban y entonces interrumpían los campos, pero tú reías y comías galletas, mostrando todos tus dientes como las perlas y las teclas de piano que son
y las líneas de la mano, de los pies y de los ojos anuncian un signo, traducible en esto que hoy sentimos, y que te hace tener una papitis cabronamente adorable
(y ella nos ve juntos y sonríe, tal vez feliz porque por fin su espalda puede descansar como nunca antes)
-AlbEs-
Publicadas por los Espejel-Zamora a la/s 6:57 p.m. 3 comentarios







